Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Filosofiadigital.com

BLOG-ARCHIVO DE TEXTOS sobre filosofía, ciencia, arte, literatura, política y religión.

El hombre-masa y la libertad

15-03-2006 20:23:05
"Tiene sólo apetitos, cree que tiene sólo derechos y no cree que tiene obligaciones: el hombre sin la nobleza que obliga –sine nobilitate-, snob."


Esta muchedumbre de modos europeos que brota constantemente de su radical unidad y revierte a ella manteniéndola, es el tesoro mayor de Occidente.

Los hombres de cabezas toscas no logran pensar una idea tan acrobática como esta en que es preciso brincar, sin descanso, de la afirmación de la pluralidad al reconocimiento de la unidad, y viceversa. Son cabezas pesadas nacidas para existir bajo las perpetuas tiranías de Oriente.

Triunfa hoy sobre toda el área continental una forma de homogeneidad que amenaza consumir por completo aquel tesoro. Dondequiera ha surgido el hombre-masa de que este volumen se ocupa, un tipo de hombre hecho de prisa, montado nada más que sobre unas cuantas y pobres abstracciones y que, por lo mismo, es idéntico de un cabo de Europa a otro. A él se debe el triste aspecto de asfixiante monotonía que va tomando la vida en todo el continente.

Este hombre-masa es el hombre vaciado de su propia historia, sin entrañas de pasado y, por lo mismo, dócil a todas las disciplinas llamadas internacionales.

Más que un hombre, es sólo un caparazón de hombre constituido por meros Ídolos del Foro (1); carece de un “dentro”, de una intimidad suya, inexorable e inalienable, de un “yo” que no se pueda revocar. De aquí que esté siempre en disponibilidad para fingir ser cualquier cosa.



Tiene sólo apetitos, cree que tiene sólo derechos y no cree que tiene obligaciones: el hombre sin la nobleza que obliga –sine nobilitate-, “snob”(2).

Este universal esnobismo, que tan claramente aparece, por ejemplo, en el obrero actual, ha cegado las almas para comprender que, si bien toda estructura dada de la vida continental tiene que ser trascendida, ha de hacerse esto sin pérdida grave de su interior pluralidad.

Como el esnob está vacío de destino propio, como no siente que exista sobre el planeta para hacer algo determinado e incanjeable, es incapaz de entender que hay misiones particulares y especiales mensajes. Por esta razón es hostil al liberalismo, con una hostilidad que se parece a la del sordo hacia la palabra.

La libertad ha significado siempre en Europa franquía para ser el que auténticamente somos. Se comprende que aspire a prescindir de ella quien sabe que no tiene auténtico quehacer.

Con extraña facilidad todo el mundo se ha puesto de acuerdo para combatir y denostar el viejo liberalismo. La cosa es sospechosa. Porque las gentes no suelen ponerse de acuerdo si no es en cosas un poco bellacas o un poco tontas. No pretendo que el viejo liberalismo sea una idea plenamente razonable: ¡cómo va a serlo si es viejo y si es “ismo”!

Pero sí pienso que es una doctrina sobre la sociedad mucho más honda y querida de lo que suponen sus detractores colectivistas, que empiezan por desconocerlo. Hay además en él una intuición de lo que Europa ha sido, altamente perspicaz.

JOSÉ ORTEGA Y GASSET, “La rebelión de las masas”, 1.937.

* * * * * *

(1) F. Bacon, de quien procede la expresión, entendía por “Ídolos del Foro” las palabras, que “ejercen una extraordinaria violencia sobre el entendimiento y perturban todo, llevando a los hombres a interminables e inútiles controversias y ficciones” (La Gran Restauración).

(2) En Inglaterra, las listas de vecinos indicaban, junto a cada nombre, el oficio y rango de la persona. Por eso, junto al nombre de los simples burgueses aparecía la abreviatura “s.nob.”; es decir, sin nobleza. Este es el origen de la palabra “snob”.

Categoría: Ciencia y cultura 0 Comentario(s) & 0 Referencia(s)



Referencias


Comentarios


Añadir un Comentario


Recordar datos

Hecho con Bitacorae | Alojado en Bitácoras.com | Diseño Raúl García

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009