Observaciones sobre la idea de progreso
02-01-2006 13:58:01
“I.- El individuo en la Declaración de 1.789 no tiene más que derechos. No dejemos de reconocerle también deberes por miedo a que abandone la totalidad de sus derechos para asumir todos los deberes.
II.- No pasemos sin consideración del individualismo al estatismo. El primero es anárquico, el segundo opresor. Ambos desembocan en el reino del más fuerte: el hombre más rico o el partido en el poder.
III.- El régimen totalitario no se vuelve indispensable porque haya fracasado la economía liberal. La miseria no tiene remedio en la tiranía.
IV.- Los trabajadores pueden ser explotados por particulares; pueden serlo también por un Estado; ya lo son por “sociedades anónimas”. Pueden ser auxiliados en una sociedad injusta; ya no pueden serlo en una sociedad que se pretende justa y no lo es.
V.- La Bolsa no puede reemplazarse por el campo de maniobras; la Academia Francesa por la Casa de la Cultura; la prensa vendida por la prensa pagada.
VI.- La justicia no debe volverse la enemiga de la libertad. Tiene que sumársele.
VII.- Más vale construir el socialismo a partir del pueblo que a partir del Estado; a partir de los sindicatos que a partir de los ministerios; por adhesiones más que por presiones.
VIII.- He aquí unas ideas valientes: “El socialismo es un individualismo completo y bien entendido” (Jaurès). “En el lugar de la antigua sociedad burguesa, con sus clases y sus antagonismos de clases, surge una asociación en la que el libre desarrollo de cada uno es la condición del libre desarrollo de todos” (Marx).
IX.- Es falso que el movimiento de la historia realice fatalmente el socialismo, y asimismo que éste consiste sólo en “una toma de conciencia del proceso histórico”. En los Estados Unidos, patria de la concentración industrial, hay muchos obreros y poco espíritu revolucionario; en España, país atrasado desde el punto de vista económico, hay pocos obreros y mucho espíritu revolucionario.
X.- Es un error creer que, para vencer, el socialismo debía ser “científico”, limitarse a prometer satisfacciones materiales. Los mismos alemanes (un tercio de los electores) que seguían a los socialdemócratas prometiéndoles pan, siguen ahora a Hitler porque les prometió que él se lo daría mejor.
XI.- Para el hombre es indispensable tener una creencia; el que rechaza un opio, termina por adoptar una “ortodoxia”. Es un penoso espectáculo ver a un hombre que siempre ha considerado el espíritu como una “superestructura”, dedicarse a hacer promesas ilusorias “al servicio del espíritu”.
XII.- Vean a todos estos hombres reunidos en las grandes manifestaciones revolucionarias… El orador sólo se dirige a sus manos; ¡con tanto ruego y tanta fe estallando en sus rostros! Habría que dirigirse también a sus ojos".
JEAN GRENIER, “Sobre el espíritu de ortodoxia”, 1.936.
II.- No pasemos sin consideración del individualismo al estatismo. El primero es anárquico, el segundo opresor. Ambos desembocan en el reino del más fuerte: el hombre más rico o el partido en el poder.
III.- El régimen totalitario no se vuelve indispensable porque haya fracasado la economía liberal. La miseria no tiene remedio en la tiranía.
IV.- Los trabajadores pueden ser explotados por particulares; pueden serlo también por un Estado; ya lo son por “sociedades anónimas”. Pueden ser auxiliados en una sociedad injusta; ya no pueden serlo en una sociedad que se pretende justa y no lo es.
V.- La Bolsa no puede reemplazarse por el campo de maniobras; la Academia Francesa por la Casa de la Cultura; la prensa vendida por la prensa pagada.
VI.- La justicia no debe volverse la enemiga de la libertad. Tiene que sumársele.
VII.- Más vale construir el socialismo a partir del pueblo que a partir del Estado; a partir de los sindicatos que a partir de los ministerios; por adhesiones más que por presiones.
VIII.- He aquí unas ideas valientes: “El socialismo es un individualismo completo y bien entendido” (Jaurès). “En el lugar de la antigua sociedad burguesa, con sus clases y sus antagonismos de clases, surge una asociación en la que el libre desarrollo de cada uno es la condición del libre desarrollo de todos” (Marx).
IX.- Es falso que el movimiento de la historia realice fatalmente el socialismo, y asimismo que éste consiste sólo en “una toma de conciencia del proceso histórico”. En los Estados Unidos, patria de la concentración industrial, hay muchos obreros y poco espíritu revolucionario; en España, país atrasado desde el punto de vista económico, hay pocos obreros y mucho espíritu revolucionario.
X.- Es un error creer que, para vencer, el socialismo debía ser “científico”, limitarse a prometer satisfacciones materiales. Los mismos alemanes (un tercio de los electores) que seguían a los socialdemócratas prometiéndoles pan, siguen ahora a Hitler porque les prometió que él se lo daría mejor.
XI.- Para el hombre es indispensable tener una creencia; el que rechaza un opio, termina por adoptar una “ortodoxia”. Es un penoso espectáculo ver a un hombre que siempre ha considerado el espíritu como una “superestructura”, dedicarse a hacer promesas ilusorias “al servicio del espíritu”.
XII.- Vean a todos estos hombres reunidos en las grandes manifestaciones revolucionarias… El orador sólo se dirige a sus manos; ¡con tanto ruego y tanta fe estallando en sus rostros! Habría que dirigirse también a sus ojos".
JEAN GRENIER, “Sobre el espíritu de ortodoxia”, 1.936.
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