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Gozar o sufrir y callar siempre

02-01-2006 02:44:34
- Y dígame usted, añadió Cándido, ahora que ya se ha visto usted ahorcado, y disecado, y encadenado, y remando, y desollado a azotes en una galera, ¿es usted todavía del mismo dictamen, acerca de que en este mundo todo va bien?

UN FILÓSOFO NO DEBE RETRACTARSE

- Siempre sostendré la misma doctrina -respondió Pangloss-, porque al fin soy filósofo y no me debo retractar. Leibniz no pudo equivocarse, y por otra parte, su armonía preestablecida, la privación del vacío y la materia sutil son la más linda cosa que jamás inventaron los hombres.

De aquí nacieron nuevas reflexiones; cada cual añadía algo a lo ya dicho. Martín concluyó que el hombre ha nacido para vivir en el letargo del fastidio o en las convulsiones de la inquietud. Cándido no era de esta opinión, pero no aseguraba cosa alguna. Pangloss confesaba de buena fe que había padecido horribles trabajos, pero habiendo sostenido ya que todo iba perfectamente bien en este mal mundo, seguía predicando la misma doctrina, aunque él de botones adentro desconfiaba de su certeza.

Empezó aquella docta compañía a filosofar más que nunca; disputaban de día y de noche, pero se adelantaba poquísimo.

EL FILÓSOFO MÁS SABIO DE TURQUÍA

Determinaron consultar sus dificultades con un santón viejo, muy famoso en aquella comarca, y que pasaba por el filósofo más sabio de toda Turquía; distaba muy poco su habitación de la huerta de Cándido, y una mañana fresca fueron a verle. Pangloss tomó la palabra y le dijo:



- Maestro, venimos a preguntarle para qué fin ha sido creado este incomprensible animal que llamamos hombre.

- ¿Y quién os manda a vosotros meteros a averiguarlo? – respondió el musulmán.

- Pero no negará usted, reverendísimo padre –añadió Cándido-, que hay una horrible cantidad de mal sobre la tierra.

- ¿Y qué importa –replicó el viejo- que haya mal o haya bien?

- ¿Pues no ha de importarnos, si vivimos en ella? – prosiguió Pangloss-, ¿y podrá llamarse temeridad el preguntarle (confiado en su sabiduría) cuál debe ser nuestra conducta, y qué sistema debemos adoptar?

- Gozar o sufrir y callar siempre –respondió el dervís.

- Yo me lisonjeaba de poder platicar contigo –dijo Pangloss- acerca del mejor de los mundos posibles, de los efectos y las causas, del origen del mal, de la naturaleza del alma, de la armonía preestablecida y de…

El turco cerró su puerta y echó el cerrojo.

VOLTAIRE, “Cándido o el optimismo”, 1.759.

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