Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Filosofiadigital.com

BLOG-ARCHIVO DE TEXTOS sobre filosofía, ciencia, arte, literatura, política y religión.

Leibniz y Spinoza

01-01-2006 20:44:10
Gottfriedd W. Leibniz (1.646-1.716), ilustre filósofo y científico alemán, residirá en París, como enviado diplomático, entre 1.672 y 1.676.

RELACIONES CON SPINOZA

Sus relaciones con Spinoza son las de un espíritu tan cobarde como curioso.Cuando ya sabe quién era el “insolente” autor del “horrible” e “insoportable” Tratado Teológico-político, escribe a su autor preguntándole sobre óptica (carta 45); cuando no logra que éste le confíe el manuscrito de la Ética (carta 72), va a visitarle personalmente (noviembre de 1.676); al tiempo que ansía con avidez comprar sus escritos inéditos, se disgusta de que su nombre aparezca en estas cartas, e intenta ocultar que le había visitado”.

Leibniz escribe, en 1.671, a Spinoza para pedirle, a él y a Hudde, su opinión sobre un librito de óptica que adjunta a su carta (carta 45). Este le contesta un mes después, exponiéndole su opinión y sus objeciones (carta 46).

Ambas cartas son corteses, pero la de Spinoza es, sin duda, más sincera. En efecto, Leibniz le adula, diciéndole que es famoso en óptica y otras materias; le trata de médico (naturalista) muy célebre y silencia, en cambio, el Tratado Teológico-político, del que tenía buena noticia. Se diría que intenta conectar con el filósofo, al que simula desconocer, a través del óptico. Por el contrario Spinoza contesta con franqueza y sin remilgos al “Consejero de Maguncia”, le ofrece dicho Tratado y se despide de su “devoto admirador” con un sencillo “de usted adictísimo”.

ATILANO DOMÍNGUEZ, “Correspondencia de Spinoza”, nota 287 y prólogo.

LEIBNIZ, PIERDE; SPINOZA, GANA

“A pesar de la soberana indiferencia de la Ética hacia nuestras pequeñas necesidades humanas, hacia nuestras finalidades subjetivas… el espinosismo nunca ha dejado de ejercer atracción y de otorgar fortaleza, y sigue siendo un hogar al que los hombres han venido, vienen y vendrán en busca del rudo aliento de un pensamiento honrado (¡honrado si los ha habido!), perfectamente sereno y apaciguador. Pero ¿quién se dirigiría para ello al “Discurso de metafísica” o a la “Teodicea”?

Leibniz, que podía jugar en todos los tableros… ha perdido; Spinoza, rehusando jugar, ha ganado”.

G. FRIEDMANN, citado por Vidal Peña, “Introducción a la Ética”, 1980, Editora Nacional.


EPICURO Y SPINOZA, QUITAN EL MIEDO

“Todavía en 1.875, decía el krausista Thiberghien, en un texto que leyeron en España los hombres y mujeres de la Institución Libre de Enseñanza, que:

“No hay sistema filosófico que haya dado origen a tantas y tan diversas apreciaciones como el sistema de Espinosa. Ha sido considerado como ateo, como materialista y como irreligioso. No ha habido ultraje que no se haya prodigado a su autor. Los teólogos de todos los cultos y de todas las sectas, y hasta los filósofos, se han unido para calumniar a un hombre cuya conducta fue siempre noble y pura, cuyos pensamientos y sentimientos fueron constantemente dirigidos hacia Dios, y cuya vida entera fue un modelo de resignación y desinterés. En nuestros días se ha vuelto, por punto general, a esa manía de denigrar y desacreditar”.

Y es que, de todos los filósofos modernos, la palma de la mala prensa civil y eclesiástica se la lleva Espinosa. Sólo comparable, y comparada, a la de Epicuro. Cada uno a su manera, superaron el miedo. Espinosa se propuso superar, además, el terror religioso/terror político, así que de jardincitos nada.

Desde el punto de vista de las dificultades de ciertos modos de comprensión, es decir, de incomprensión, es inevitable la calumnia de Epicuro y Espinosa; como es inevitable que estos no pagaran con la misma moneda, habiendo llegado a la otra orilla, ya.

“Por extraño que pueda parecer a quienes han oído decir, con horror o envidia, que se revolcaba en su pocilga, Epicuro era un santo”, dice Santayana. Lo mismo veía fundamentalmente, en Espinosa, Lessing: la honradez. Bertrand Russell se conmueve ante Espinosa como ante Plotino: imposible no querer a estas criaturas, todo luz y renunciación suprema. ¿No serán los santos de algún antiguo testamento en el que, ahora, estaremos?”.

EL CIELO EN LA INTELIGENCIA

LESSING.- ¿Cuáles son, pues, según usted, las ideas antípodas del espinosismo? ¿Cree usted que los principios de Leibniz acaban con él?

JACOBI.- No conozco otro sistema que esté tan de acuerdo con el espinosismo como Leibniz /…/ Aunque, ¡seamos honestos! Mendelssohn ha mostrado claramente que la armonía preestablecida se encuentra en Espinosa /…/ En el fondo tienen también ambos la misma doctrina sobre la libertad…

LESSING.- No lo dejo a usted en paz. Tiene que publicar ese paralelismo, pues las gentes aún siguen hablando de Espinosa como de un perro muerto.

JACOBI.- Seguirán hablando igual antes que después /…/ Semejante tranquilidad de espíritu, ese cielo en la inteligencia que se había hecho la clara cabeza pura de Espinosa, lo han podido probar pocos.

LESSING.- ¡Y no es usted espinosiano, Jacobi!

JACOBI.- No, honradamente.

LESSING.- Honradamente, lo que tiene que hacer usted es volver la espalda a todas las filosofías, por la suya”.

AGUSTÍN ANDREU, “Introducción y Conversaciones de Jacobi con Lessing”, Escritos filosóficos y teológicos de G.E.Lessing, 1.982, Editora Nacional.


Categoría: Antología de la claridad 0 Comentario(s) & 1 Referencia(s)



Referencias
Hizo la Referencia Filosofía Digital » LA HIPÓTESIS MONSTRUOSA, por Jesús Nava el día 2008-07-13 12:36:44h.
[...] difamación universal de que el autor holandés ha sido siempre objeto, injustamente, por sus ideas filosóficas. CASI ME DAN LÁSTIMA ESTOS FILÓSOFOS PARA LOS QUE LA MEDITACIÓN ES UN TORMENTO EN VEZ DE UN ÉXTASIS En cambio, me parece q [...]



Comentarios


Añadir un Comentario


Recordar datos

Hecho con Bitacorae | Alojado en Bitácoras.com | Diseño Raúl García

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009